Este libro nació de lo que no supe decir, de las piedras, las caídas, las noches largas y de todo aquello que parecía roto. Aquí habitan cuentos a medio acabar, amores que dejaron sombra, silencios, preguntas y la extraña belleza de volver a empezar.
Entre estas páginas hay despedidas sin nombre, muros, hebras invisibles, jardines escondidos en la herida y una forma distinta de mirar el vacío.
Quizá nadie sale intacto de la vida. Pero no todas las ruinas están hechas para derrumbarse. A veces sostienen el cielo.





