Málaga cuna de los verdiales, malagueñas, sonidos y danzas, compartidos con sus vecinos andaluces devotos del flamenco y otros palos.
La salsa nace en el gran país caribeño y por efecto de uno de los movimientos más antiguos de la humanidad, como lo es la migración, con ellos sus costumbres y cultura, llega a Málaga.
La salsa como relación contemporánea, más no histórica, se arraiga en el sur de España, hasta convertirse en una ilusión para las almas del pueblo andaluz, generando una verdadera procesión al encuentro de espacios donde se vive la fantasía de la música y danza caribeña.





