La mujer que quedó es un recorrido íntimo por las grietas y las resistencias del alma.
A través de versos desnudos y contenidas reflexiones, la autora atraviesa la caída, la memoria, el amor que no fue y la fuerza silenciosa de seguir viviendo.
Entre la realidad que pesa y el reaprendizaje de la vida, aparece una mujer que mira hacia dentro, que tropieza con sus recuerdos, que se resiste a olvidar y que, aun con las manos vacías, decide continuar.
No es un libro de respuestas.
Es un libro de conciencia.
Un viaje por la pérdida, la soledad, la ternura inesperada y la reconstrucción de una identidad que, pese a todo, permanece.
Porque después de todo lo vivido, siempre queda alguien.
La mujer que quedó.





