NOTICIAS
Inicio / Historia / ¿Qué dice el rostro de William Shakespeare?

¿Qué dice el rostro de William Shakespeare?

¿Qué dice el rostro de William Shakespeare?

Caso práctico de morfopsicología para descubrir fortalezas y debilidad de William Shakespeare:

Cuanta similitud facial presente entre el rostro de William ShaKespeare y el rostro de Miguel de Cervantes. Sus ojos saltones o su predominio cerebral, potenciado por las emociones. Los instintos, muy activos, estaban al servicio de la razón y la emoción. Cuando tenía un flash, debía correr a escribir. Ejecutaba las acciones interesadas con suma rapidez.

A diferencia de Miguel de Cervantes, William Shakespeare contaba con mayor capacidad de sociabilidad y adaptación. No era tan ermitaño como Miguel de Cervantes. William Shakespeare necesitaba el contacto con la gente para escribir y componer, vivir aventuras, sentir emociones.

Su mundo interior era menos profundo que el mundo de Miguel de Cervantes. Su canalización del mundo de las ideas a la ejecución de la acción era mayor, en ocasiones, ligeramente frío, calculador, para conseguir el final deseado. Su mente contaba con la capacidad de absorber grandes cantidades de información de manera inconsciente. Su visión, medio intuitiva, medio matemática, no perdía el más mínimo detalle de los estímulos que le rodeaban.

A pesar de ser una persona altamente emocional, necesitando el contacto con el mundo exterior, guardaba, al igual que sucedía con Miguel de Cervantes, un mundo ficticio que solo se podía conocer a través de sus obras, no por sus palabras.

Para finalizar, comentar que al igual que sucedía con Miguel de Cervantes, William Shakespeare era dependiente emocional.

Sobre Ramón Calatayud

Soy Ramón Calatayud, consultor del sector editorial y ejecutivo de cuentas en la revista Jot Down. Escribo novelas, reseñas literarias, reviso historias, diseño personajes, emito informes de lectura y redacto artículos para blog

Puedes intentar

Licencia para mandar

¿Qué tan seguros se sienten?

Cuando una mentira se vuelve verdad

La historia siempre se repite

¿Es mejor la educación pública que la privada?

Dejemos que decidan los padres, no los políticos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.