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¿La vida sigue igual?

Resumen Master Class: ¿La vida sigue igual?

Resumen Master Class de Arturo Pérez-Reverte con título “El ciudadano educado tiene mecanismos de defensa para cambiar el mundo” en el canal de YouTube laSexta.

Te indigna mirar qué sucede a tu alrededor y cómo van las cosas, te entristece, te genera impotencia. No se puede hacer nada, no hay nada que hacer. Siempre hay que buscar una fuga para desahogare: escribir, ver fútbol, la televisión… La sociedad tiene distintos tipos para desahogarse.

Antes, cuando las cosas iban mal, había ideología, ideas, intelectuales que empujaban para cambiar las cosas. Hoy, no hay líderes. La sociedad está indefensa, la sociedad está huérfana. Cuando la sociedad no aprecia capacidad de coordinación frente a un problema, la sociedad no se mueve. Solo se producen explosiones muy controlados en momentos puntuales, insuficientes para que se produzca una revolución que obligue al cambio.

¿Por qué no se no se produce un cambio? Porque hasta el que menos tiene, siempre tiene algo que perder (la comida de sus hijos, el coche, el piso donde vida…). La revolución global ya es imposible, vivimos en un mundo donde hay demasiados mecanismos de anestesia. Incluso, el miserable tiene cosas que perder. Hay múltiples mecanismos para comprar al miserable (te doy unas migajas para que así tenga algo que perder).

Todos sabíamos que venía una crisis, desde el más listo hasta el más ingenuo, pero decidimos callar, preferíamos vivir en un mundo irreal. ¿Por qué quiere la gente que acabe la crisis? Para volver a cometer los mismos errores. Nada ha cambiado, seguimos siendo los mismos de ingenuos que antes de que estallara la crisis.

Los sueños, la buena realidad, cómo de verdad deberían ser las cosas, es una utopía, un sueño que nunca se va a hacer realidad. España es un país maldito históricamente hablando. A España nunca le ha interesado realmente la educación, la cultura, la ciencia, el conocimiento y el progreso, se habla mucho de ello, pero no se materializa en nada.

España es una sociedad más reaccionaria que revolucionaria, se confunde cabreo con crítica. España es un país foribundo, somos un país violento por razones históricas, políticas y sociales. Aquí, el cabreo no lleva a ninguna parte, como que un análisis crítico no va acompañado de un debate intelectual, un razonamiento previo porque no tenemos la preparación para hacerlo.

Solo nos quedamos en el cabreo. Nos han manipulado tanto, y tantas veces, que hasta de lo que podemos estar orgullosos, lo utilizamos como arma arrojadiza, como elemento de discordia. En vez de utilizarlo de elemento de unidad, es un elemento de confrontación. Somos: o estas conmigo, o estas contra mí.

España es muy consecuente con sus odios y con sus amores, sobretodo con sus odios. El español odia más que ama, vota más “en contra” que “a favor”. Hoy día, falta en España un grupo que sepa vender un motivo, un orgullo, un mecanismo vertebrado, ilusión como proyecto, causas por las que luchar.

El problema reside en que cuando se produce una posible revolución, el origen puede ser bueno, pero rápidamente se corrompe, el chico ilusionado es sustituido por el demagogo, el uso retórico sustituye al discurso racional, el más bruto, o el más populista, sustituye al más listo, para al final, convertir la revolución en un claro ejemplo de la miserable condición humana.

La distancia entre la ciudadanía y los políticos cada vez es más grande. En España hemos tenido una aristocracia y un clero dominantes durante siglos, y ahora, han sido sustituidos por la clase política. La antigua aristocracia es la nueva clase política. Los políticos son una casta intocable con innumerable privilegios que se protege a sí misma. ¿Existen diferencias entres élites políticas y económicas? No, son los mismo.

¿Cómo puede mejorar la clase política? Invirtiendo en educación, invertir para que los niños de hoy, si son políticos mañana, sean mejores personas. La gente no quiere educación, no exige educación para sus hijos. El gran problema de España es un problema de educación. Los políticos son la manifestación pública de una sociedad. Tenemos un duro y complejo problema de cultura. Tenemos que enseñar a los niños a ser ciudadanos críticos. El ciudadano educado tiene mecanismos de defensa para cambiar el mundo.

No siempre hay soluciones. Hay mecanismos, hay intentos, hay posibilidades, pero no siempre hay soluciones. Puede que las intenciones sean buenas, pero la mayoría, con el paso del tiempo claudicarán.

Si la crisis dura lo suficiente para que sea agónica, saldrá un hombre nuevo de esta crisis, hará falta una generación, los hábitos no se pierden en pocos años por una crisis. Hace falta una educación nueva, educada de diferente manera. Niños educados en el valor del dinero, niños educados en el valor de la austeridad. Un niño consciente de los desastres que le rodean, un motivo real para querer cambiar las cosas. Nunca se debe de olvidar que el mundo es un lugar peligroso.

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Resumen Master Class de Arturo Pérez-Reverte con título "El ciudadano educado tiene mecanismos de defensa para cambiar el mundo" en el canal de YouTube laSexta
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Ramón Calatayud

Me llamo Ramón Calatayud, soy consultor de estrategia y marketing. Disfruto escribiendo novelas, libros de empresa y contenido para blog. Trabajo como ejecutivo de puntos de venta en Jot Down. Bienvenido a mi MBA Personal: Marca Inteligente.

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