Inicio » Actualidad » Lecciones de Jerry Maguire

Lecciones de Jerry Maguire

Lecciones de Jerry Maguire

Hay películas que nunca pasan de moda. No se por qué, pero los guiones de las películas de los años 90 eran más sencillos, requerían de menos efectos especiales para lograr un éxito en taquilla.

Si nos fijamos en la mayoría de las películas actuales, gran parte envuelve la historia en un sin fin de fuegos artificiales (música, efectos visuales, escenas eróticas, personajes sensuales, escenas innecesarias…) que no aportan nada a la trama. De hecho, la corrompen, estropean el guión argumental. Una película reciente que recuerda las películas de los 90 es El Becario de Anne Hathaway y Robert De Niro. ¿Acaso no resulta extraño los continuos remake por la falta de ideas sencillas, sin necesidad de ser crueles, sádicas, ni rebuscadas?

El éxito de Apple es la sencillez, la síntesis, decir mucho con poco. Rodar escenas de relleno para alargar la película, no es atractivo. Que los personajes hablen más de la cuenta, digan más de lo necesario, no es hacer atractiva una película. Una historia sencilla y directa al corazón es un éxito seguro. Si una historia no puedes contarla en pocos segundos, vas a necesitar mucho marketing y dinero para generar interés (salvo que seas una gran superproducción cinematográfica). Una película que también me ha llamado la atención recientemente es la francesa Mañana empieza todo. Si ves el trailer, piensas, ingenuamente, que ya has visto toda la película, cuando la realidad es otra. Nada es lo que parece en una historia cuyo final, no revelaré, no te dejará indiferente.

¿Qué se puede aprender de la película Jerry Maguire? 

Nunca tomes una decisión en caliente. Nunca digas, ni hagas nada hasta analizar las consecuencias 

Es una expresión fácil de decir y más fácil de olvidar. ¿Cuántas cosas decimos en caliente, pasado de copas, o cabreados? Las mismas veces que te arrepentirás. 

Si tienes algo importante que decir, déjalo a un lado. Escríbelo en un papel y olvídalo durante unos días. Aquello que puede parecer la idea más brillante que se te ha ocurrido en la historia, fruto de un flash y tres copas de más, no siempre suena tan bien en la cabeza al día siguiente.

Queremos resultados inmediatos, conocer el efecto de nuestros actos enseguida, sin parar a pensar qué puedo perder. Esto es lo que le sucede a Jerry Maguire. Una noche, pasado de copas, decide escribir un memorándum, una declaración de intenciones. Trabaja en una multinacional, es uno de los mejores agentes deportivos del país, y decide despedirse en diferido por apostar por menos clientes y menos dinero.

En una noche, su mundo se vino abajo. Bebió, escribió, imprimió y remitió sus ideas en unas horas para que todo el mundo pudiera tener un ejemplar a la mañana siguiente. ¿Cuál fue el resultado? Él ya lo supo cuando despertó y dio la bienvenida a su amiga la resaca. ¿Consecuencia? Fue despedido y cayó a un pozo sin fondo. Las decisiones importantes nunca se toman en caliente.

El éxito es sufrimiento. Salir de la zona de confort es una mierda.

Si quieres tener éxito, tienes que estar dispuesto a sufrir, pasar penurias, trabajar y viajar agotado. Si no estás dispuesto a esto, nunca tendrás éxito. El éxito sin sufrimiento no existe. ¿Cuántos partidos ha jugado Rafa Nadal o Pau Gasol tocados? ¿Dejó Steve Jobs de trabajar cuando le diagnosticaron el cáncer? ¿Quién se ríe, a día de hoy, de Macron?

El primer paso para alcanzar el éxito es salir de la zona de confort, cruzar los límites de la seguridad, el automatismo, la repetición. Dejar a un lado que cada día es igual, repetir las mismas rutinas, conversar con las mismas personas, comer la misma comida cada día de la semana.

Jerry Maguire, tras ser despedido, se queda sin ingresos, además de ser engañado por su cliente más potente. ¿Su único recurso? Una madre divorciada (Renée Zellweger), un jugador de futbol (Cuba Gooding Jr.) que habla más que juega y una cantidad de facturas que no puede pagar.

La película muestra perfectamente la vida real. Jerry Maguire no es un héroe, no trata de hacer una proeza. Busca sobrevivir en la jungla, busca su espacio dentro del espacio reservado para los tiburones para pagar las facturas y tener algo de dinero para hacer lo que le gusta. No quiere marcar la diferencia dentro de su sector. No quiere ser el mejor. Solo busca sobrevivir, no ser un tipo tirado en una esquina pidiendo limosna.

La soledad te impide celebrar el éxito

Si estas dispuesto a sufrir, a traspasar las barreras que tu mismo te colocas para no seguir avanzando, si eres perseverante, disciplinado y conoces el sector mejor que la mayoría, el éxito, a pesar de todas las putadas que vas a tener que soportar, llegará.

Tarde o temprano, a todo aquel que se lo propone y está dispuesto a entregarse a un ideal, es recompensado. Salir de la zona de confort, vivir la mierda de la inseguridad que supone no saber qué sucederá mañana, dónde estarás o con qué y de qué vas a vivir, te convierte en una persona diferente. Nada será lo mismo a medida que vayas recorriendo una nueva yarda. Los problemas se vuelven relativos, las distancias se acortan y los premios comienzan a llegar.

Qué gran sensación es alcanzar el objetivo fijado, hacer realidad el sueño tantas veces soñado. El reconocimiento, la fama, la libertad financiera… son elementos que pueden carecer de valor si no tienes a nadie con quien celebrarlos. ¿Cuántas personas conoces que a pesar de haber conseguido hacer realidad su sueño son infelices? Motivos para esta pregunta hay varios, pero te garantizo que uno de ellos es la soledad, no tener a nadie con quien celebrarlo.

Cuando uno se obsesiona excesivamente con alcanzar una meta, puede llegar a abandonarlo todo, incluido a las personas que le quieren. Todo aquello que no esté relacionado con alcanzar la meta se vuelve secundario, tal y como le sucede a Jerry Maguire, hasta que se da cuenta, gracias a un verdadero amigo, qué es lo que verdaderamente importa. Una persona solitaria nunca tendrá éxito. Si no sabes celebrar las buenas noticias, puede que seas un infeliz.

Enséñame la pasta

Summary
Lecciones de Jerry Maguire
Article Name
Lecciones de Jerry Maguire
Description
Enséñame la pasta
Author

Ramón Calatayud

Me llamo Ramón Calatayud, soy consultor de marketing de contenidos. Disfruto escribiendo novelas, libros de empresa y contenido para blog. Trabajo como distribuidor de libros y revistas para la firma Jot Down. Bienvenido a mi MBA Personal: Marca Inteligente.

Entradas similares

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *