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No todo vale

No todo vale

La automatización y la globalización del trabajo está generando un problema que los políticos no están sabiendo analizar de manera correcta: la disminución de puestos de trabajos. Queramos o no, la Tercera Revolución Industrial está provocando la destrucción masiva de empleos (conductores, administrativos, cajeros, contables, limpiadoras…). El futuro de la tecnología, su límite, es desconocido. Pronto, las películas serán realizadas completamente por ordenador, las modelos serán virtuales, podrás disfrutar de tu artista favorito en directo sin salir de casa gracias a un holograma.

Nunca antes en la historia, a la cultura del ocio se le había puesto el mercado tan favorable. El entretenimiento es el gran vencedor de la Tercera Revolución Industrial. Videojuegos, series, películas, libros, viajes, gastronomía… estos sectores se están revalorizando, están aprendiendo a convertirse en una industria especializada, están en constante formación, dinamismo y evolución. Son sectores que siempre están abiertos, disponibles las 24 horas gracias a la automatización, no porque haya una persona detrás.

La automatización permite crear empresas muy especializadas capaces de obtener grandes beneficios con una plantilla de trabajo muy pequeña. La automatización permite ganar dinero sin mantener un contacto directo con el cliente, no tener que realizar llamadas, no mantener ninguna reunión cara a cara. El éxito de la automatización se asienta en la repetición de la misma acción en el menor tiempo posible. La automatización no prima la excelencia, prima la rapidez del servicio, cómo de rápido puedes satisfacer la necesidad de un cliente.

La automatización tiene sus cosas buenas, pero también sus aspectos negativos. Igual que una relación de pareja aporta seguridad, no queda bien visto que tengas una amante en cada puerto. La destrucción de empleo poco cualificado, está llevando a que más personas compitan por el mismo puesto. Una oferta para trabajar en Mercadona puede recibir más de 18.000 CV para cubrir esa vacante.

¿Por qué no están analizando correctamente la escasez de oferta laboral los políticos? Porque siguen pensando que es imprescindible fomentar la natalidad para mantener la caja de la seguridad social. ¿Quién va a querer hijos si no se les puede garantizar un futuro medianamente estable? Hay gente que este aspecto no lo tiene en cuenta, pero debería estudiarse y ver qué medidas tomar cuando una persona tiene tres hijos y no puede mantenerse ella sola. El futuro de las pensiones está en los robots, en implantar una tasa, un impuesto a cada maquina que sustituya a un ser humano. Nunca he sido partidario de implementar y subir impuestos, pero este aspecto exige ser estudiado, debatido e implantado con urgencia en todos los gobiernos del mundo antes de provocar mayor desestabilización y descontento.

Las cosas están cambiando a un ritmo imposible de controlar. Las carreras universitarias se quedan desfasadas antes de terminarse. Ya hay estudios, como siempre, para que mi argumento tenga más peso, de las grandes universidades estadounidenses, que indican que van a desaparecer la mayoría de las universidades del mundo porque preparan a los estudiantes para problemas excesivamente teóricos y poco prácticos, alejados de lo que es el día a día en el trabajo. Tendemos a la especialización, la formación continua, la flexibilidad, la productividad, la incertidumbre y cada uno ser dueño de su propia empresa. Cada uno de nosotros somos una empresa, una marca.

El problema es que gran parte de la sociedad no quiere aceptar estos cambios. Buscan la comodidad, alcanzar el sueño de unas oposiciones para vivir una vida relajada, lejos de la incertidumbre y el estrés que provoca el sector privado. Incluso las oposiciones tienden a escasear, la última sentencia del tribunal europea va a provocar la mayor bolsa de los últimos años, una bomba atómica de empleo público, antes de cerrar el grifo, poner fin a tantas academias que se enriquecen a base del sueño español: obtener la tan ansiada plaza de funcionario.

Si entras en infojobs y analizas las ofertas publicadas puedes detectar varias cosas:

  1. Que los títulos universitarios pasan a un segundo plano (digas lo que digas, la empresa donde entres a trabajar va a tener que formarte, salvo que hayas tenido inquietudes por materias no incluidas en la carrera y relacionadas con el trabajo a desarrollar).
  2. Que para puestos de becarios exigen perfiles de directivos / especialistas.
  3. O sabes de todo o no eres nadie.
  4. A pesar de hablar cuatro idiomas, tener 3 carreras, 5 años de experiencia y cumplir con todos los requisitos que exige la oferta de trabajo, solo te pueden ofrecer 600€ brutos/mes por diez horas de trabajo.

No vale cualquier trabajo. No vale jugar con la ilusión de la gente. No vale jugar con la ignorancia generalizada. Si no puedes pagar un Ferrari, exige un Dacia. Las empresas han de ser consecuentes con aquello que pueden aportar a sus trabajadores, no hay nada más negativo y menos productivo que un trabajador descontento. Un trabajador descontento es la peor marca, representa la caída generalizada de ventas e ingresos si la empresa es pequeña.

No se puede aprovechar de las circunstancias, del dolor, el sufrimiento y la desesperación para ganar más dinero a corto plazo. El directivo que solo piensa a corto plazo es un directivo abocado a la cola del paro. Ahora más que nunca, hay que tener un ojo puesto en el corto, y otro, en el medio-largo plazo. Las cosas están cambiando a un ritmo acelerado, un cambio que una empresa no puede asumir si continuamente está cambiando el personal y no satisface las necesidades internas de sus trabajadores. La locomotora de una empresa, el pulmón y el corazón que permite marcar la diferencia con otra empresa son sus trabajadores, no las máquinas. Las máquinas son herramientas que cualquiera puede obtener, los trabajadores es un valor intangible que no se puede reproducir. Cuida a tus trabajadores y marcarás la diferencia.

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Cuida a tus trabajadores y marcarás la diferencia
Author

Ramón Calatayud

Me llamo Ramón Calatayud, soy consultor de estrategia y marketing. Disfruto escribiendo novelas, libros de empresa y contenido para blog. Trabajo como ejecutivo de puntos de venta en Jot Down. Bienvenido a mi MBA Personal: Marca Inteligente.

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