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Viernes Santo

Viernes Santo: ¿España va bien?

Aprovechando que es Viernes Santo, me gustaría hacer un análisis de España tomando como punto de partida las catorce estaciones que sufrió Jesús de Nazaret, desde el momento en el que es aprehendido hasta su muerte en la cruz, para comprobar si estamos tan bien como dicen algunos, o por el contrario, nos estamos confiando demasiado y estamos mirando hacia otro lado para no hacer ajustes, reformas y tomar duras decisiones. Hoy reímos y sacamos pecho, la historia, hace poco, nos dio un guantazo de realismo que aún seguimos padeciendo como una enfermedad crónica. ¿Puede volver a repetirse?

Primera estación: Jesús es condenado a muerte

Estalla la burbuja inmobiliaria: Año 2008, estalla la burbuja inmobiliaria. El precio de la vivienda cae, el paro sube, el jamón y el vino deja de ser el entrante de cada día para dar paso al buen gusto por la pasta y los arroces. Nos creímos los reyes del mambo, pensamos que nada iba a cambiar y que un piso de 10 metros cuadrados en un pueblo perdido de la sierra se podía vender por un millón de euros. La codicia descontrolada provocó el hundimiento de una economía que no se recuperará en décadas. El sector privado y las familias se ven obligados a tomar duras decisiones para sobrevivir, mientras que el sector público continúa gastando como si la crisis no fuera con las Administraciones Públicas.

Segunda estación: Jesús carga con la cruz

Fuera máscaras: La escasez de liquidez muestra de qué esta hecho cada uno: si es un flojo, si es un corrupto, un inútil, un juerguista, un aprovechado. La gente revisa cada céntimo que gasta, no todo vale. Los bares, poco a poco, van cerrando. Las obras se paralizan. Los esqueletos de hormigón armado se convierten en obras de arte del panorama nacional.

La clase política muestra su verdadera cara ante el descenso de ingresos gracias al suelo. Los políticos no son gestores, se comportan cómo títeres que obedecen las órdenes llegadas de algún lugar perdido del Olimpo de los dioses. Las Administraciones Públicas se convierten en ETT, colocan a personas afines sin mirar el curriculum. El cabreo y la desesperación crece ante la falta de líderes capaces de plantar cara a los problemas, hablar claro y predicar con el ejemplo.

Tercera estación: Jesús cae por primera vez

El rescate bancario: España solicita a la Unión Europea un rescate bancario en verano de 2012 para sanear el sector financiero. El rescate saca las vergüenzas de un país que peco de vanidad, ego y chulería ante sus socios europeos, denominándose la locomotora de Europa y riéndose de las políticas de austeridad de Alemania en época de bonanza. Creíamos que fomentando el turismo y los bares seríamos indestructibles, los nuevos Asterix y Obelix. El plan de ajuste y las medidas de austeridad se imponen a la fuerza para salvar la vida del enfermo terminal, un enfermo que sigue creyéndose el ombligo del mundo.

Cuarta estación: Jesús encuentra a su madre María

Madre Europa: Europa es la salvación de España. Gracias al dinero que inyecta y las decisiones impuestas desde Bruselas y los tribunales de Justicia Europeos, se logra poner fin a muchas decisiones ilógicas, injustas e indefendibles por cualquier ciudadano: la interinidad indefinida por parte del sector público o la eliminación de las cláusulas suelo son ejemplos del buen hacer europeo.

Aún así, los políticos culpan a Europa de los desastres internos para ocultar sus vergüenzas, falta de experiencia y saber comportarse con ejemplaridad. Se pide austeridad y solidaridad a la ciudadania, mientras las desvergüenzas, las cuentas opacas y los chiringuitos de algunos no dejan de comentarse en los programas de televisión: Pongamos de ejemplo el caso del ex-ministro Soria.

Quinta estación: Simón de Cirineo ayuda a Jesús a llevar la cruz

Mario Draghi: Las palabras del presidente del Banco Central Europeo ayudan a llevar el peso de la cruz, el peso de la deuda soberana, pública y privada. Bajar el precio del dinero permite a las Administraciones Públicas endeudarse más. Se inyecta billones de euros que no llegan a la economía real porque se está utilizando para pagar intereses y jugar a la ruleta ruta. Las empresas de capital riesgo son las grandes beneficiadas de esta decisión. Sus ayudantes, los bancos, son los encargados de colocar sus acciones a cambio de un gran interés (¿no os suena de algo?). La historia comienza a repetirse, la montaña rusa asciende, la atracción aún no ha empezado.

Sexta estación: Verónica limpia el rostro de Jesús

Los medios de comunicación evitan el populismo: Por muchos que algunos traten de justificar el nacimiento y ascenso de Podemos, lo cierto, es que es un fenómeno que se debe a dos factores:

  1. La corrupción generalizada en la sociedad (no solo en las instituciones).
  2. La falta de liderazgo y ejemplaridad por parte de la clase política.

La audiencia es la que manda en los medios de comunicación. Los políticos hablan y no trabajan, permitiendo la creación de una hemeroteca que saca continuamente los colores. Donde dije digo, ahora digo Diego. La ilusión de las elecciones europeas del año 2014 ha dado paso al quítate tú que me pongo yo.

La acumulación de poder y la imposición de ideas muestra el verdadero rostro del buenismo. Los partidos emergentes se enfrentan a la realidad del día a día a base de críticas y metamorfosis diarias. Unos, aglutinando y separándose de diferentes grupos políticos. Otros, transformando sus argumentos políticos. La realidad es que unos se han adaptado mejor que otros. El pequeño está aprendido a ser importante. El que se cree importante, se está dando cuenta que se está haciendo pequeño y no sabe que hacer para remediarlo.

Séptima estación: Jesús cae por segunda vez

Salvemos los empleos poco cualificados: España no ha aprendido de sus errores. A los políticos no les interesa fomentar una ley de autónomos decente, adaptada a la realidad. Prefieren ayudar a dinosaurios cuya deuda es insostenible, al turismo, la hostelería y la construcción.

Si, la construcción comienza a empujar. ¿Un país que tiene menos habitantes requiere de más pisos vacíos?Es para invertir, no para vivir” se vuelve a escuchar por las calles viendo pasar una procesión. ¿Cuándo aprenderemos que la vivienda es un pasivo, no un activo?

No nos preocupamos del enorme potencial del talento oculto, no nos preocupamos de diseñar un plan estratégico para fomentar la Industria tecnológica, sanitaria, cinematográfica, cultural, del videojuego… cuyos beneficios son globales y pueden realizarse sin tener que emigrar.

No se hace nada porque gran parte de los políticos que dirigen el país nunca han hecho otra cosa que ser políticos. Muchos nunca han trabajado en ninguna empresa privada.

Octava estación: Jesús consuela a las mujeres que lloran por él

¿España va bien? España crece al 3%, las terrazas se llenan de gente, los camiones vuelven a circular por las autovías. La playa es el lugar escogido para irse de vacaciones. Poco a poco, la alegría y la confianza parece extenderse como una epidemia. Gastamos y consumimos más. ¿Para que ahorrar? Ya tengo un puesto de ocho horas por 600€ que pronto hará mejor una máquina.

El gobierno disfruta de la aparente calma a la vista. Nada entorpece su ventaja electoral de cara a unas próximas elecciones. El harakiri del partido socialista, la lucha interna de caras, no de proyectos, están destruyendo lentamente el duro trabajo realizado en la época de la Transición.

La seguridad es más importante que la corrupción. El empleo crece, ¿cómo y en qué condiciones? Eso no importa, solo importa el titular, decir: España va bien, es el país que más crece de Europa. Regresan las frases del pasado. Sacamos del armario los trajes de ego, vanidad y chulería. Utilizamos los éxitos personales de nuestros deportistas (Nadal, Alonso, Gasol y compañía) como si fueran propios. El Real Madrid domina en Europa y las quinielas apuestan por una nueva final europea española, ¿acaso se puede ser más feliz con el Barcelona a un paso de la eliminación?

Novena estación: Jesús cae por tercera vez

La burbuja de deuda soberana: Es una burbuja que está a punto de estallar. Si se analizan los presupuestos para este año, vemos que casi la mitad están destinado a pagar deuda e intereses. No somos consciente que la fiesta se paga con créditos, volvemos a vivir por encima de nuestras posibilidades, revivimos los fantasmas del pasado.

Europa ha frenado el acuerdo entre Administraciones Autonómicas y banca para comprar su deuda pública. Acuerdo que ha impedido que el dinero inyectado por el Banco Central Europeo llegue a la economía real y que cientos de millones de euros se hayan evaporado de la noche a la mañana. Las Administraciones Públicas continúan con sus viejas políticas, se gastan millones de euros en políticas absurdas, la banca coloca paquetes “extraños” cuyo contenido nadie conoce, a pesar de los controles y regulaciones a los trabajadores de banca.

La ruleta rusa está a punto de finalizar. No somos conscientes, creemos que no nos pasará, pero se recomienda la venta de pasivos a la mayor brevedad posible. Se desconoce la fecha, cuándo se producirá el estallido de la burbuja de deuda. Se sabe que llegará pronto, los grandes inversores ya apuestan por ello.

Décima estación: Jesús es despojado de sus vestiduras

Los recortes son más duros que los del año 2008: El estallido de la burbuja de deuda soberana y no haber realizado los deberes a tiempo, no permite otra elección que preparar un nuevo plan de ajuste general. De nada sirve decir en papel que se va a ingresar tres veces más que en años anteriores, importa el dinero disponible en la cuenta corriente, dinero que no da para pagar más del 60% de las facturas. De nuevo, el peso de la cruz recae sobre el ciudadano.

Undécima estación: Jesús es clavado en la cruz

Hambre, violencia y desesperación: La crisis del año 2008 se produjo con ahorros y una calidad de vida que ahora no existe. Si antes se ganaba 1.600€, ahora se gana 800-1.000€. Las nuevas medidas de ajuste provoca mayores retenciones en la nómina, el hambre se institucionaliza, siendo necesaria la participación de los grandes supermercados para ayudar a apaciguar el hambre, la violencia y la desesperación.

El político y el banquero vuelven a ser las personas señaladas. Sabían lo que venían y no hicieron nada. Las buenas palabras, echar la culpa a factores externos (el petróleo, las guerras, Europa…) no sirve de excusa para convencer a una sociedad que ve repetir los errores del pasado reciente.

Duodécima estación: Jesús muere en la cruz

El triunfo del populismo: La falta de soluciones y un futuro incierto da alas a las ideas populista de ruptura y soluciones fáciles. La gente busca ejemplaridad y castigo hacia aquellas personas que han llevado al país hacia un nuevo engaño permitido. Se sabía lo que iba a pasar y no se hizo nada, se miro hacia otro lado, se tiro el balón hacia delante para ver si le podía caer a otro el marrón.

A la gente no le importa que el remedio sea peor que la enfermedad. Quiere venganza, quiere ver a gente poderosa pasarlo mal (con indiferencia de los motivos). Si el país se va a la quiebra es un mal necesario para impartir justicia.

Decimotercera estación: Jesús es descendido de la cruz y puesto en brazos de María, su madre

El populismo es un engaño: Las ideas populistas no son la solución, de hecho, se empieza a ver que son un engaño, que no existen remedios fáciles para situaciones complejas. La misma sociedad que aupó al poder a los grupos populistas, son las encargadas de criticar y derrocarlas de manera democrática (a pesar de los esfuerzos y las triquiñuelas de los grupos populistas para mantener el culo en la silla del poder lo máximo posible).

Decimocuarta estación: Jesús es sepultado

Vuelve la calma: La cordura se impone. La gente arrima el hombro, se ayuda al vecino y las personas se vuelcan con su ciudad para verla nuevamente florecer. Los errores se transforman en experiencia. Las malas hierbas se arrancan desde la raíz para que tarden en florecer unos cuantos años. Se toma consciencia del valor del esfuerzo y la idea de unidad para alcanzar un bien mayor.

Hoy estamos en la octava estación. El resto es futuro, deseemos que no se produzca. Nunca, a lo largo de la historia, se ha logrado el éxito por medio de soluciones fáciles y frases vacías. La sociedad exige ejemplaridad, predicar con el ejemplo, que palabras y hechos casen, igual que hizo Jesús de Nazaret hace 2017 años. Solo así se consigue la tan ansiada eternidad perseguida por Aquiles.

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Viernes Santo
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¿España va bien?
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Ramón Calatayud

Me llamo Ramón Calatayud, soy consultor de marketing de contenidos. Disfruto escribiendo novelas, libros de empresa y contenido para blog. Trabajo como ejecutivo de puntos de venta en Jot Down. Bienvenido a mi MBA Personal: Marca Inteligente.

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