Inicio » Actualidad » Ted, ponte traje

Ted, ponte traje

Ted, ponte traje

Cada ocasión exige un estilo diferente. A nadie se le ocurre ir a pasar un día de playa vestido de traje. Pero, ¿por qué al trabajo si vamos con chanclas y bañador? Los vaqueros se han convertido en una segunda piel. Los hay de todos los tipos: ajustados, rotos, casi sin tela, caros, baratos, anchos… Tengo una reunión, me pongo vaqueros. Tengo una cita, me pongo vaqueros. Tengo una boda, me pongo vaqueros.

Estamos llegando a un punto donde el buenismo está haciendo mucho daño. Si haces una recriminación, pueden señalarte por: machista, franquista, feminista, amargad@, maltratador… El diccionario de términos para imponer la voluntad de la minoría sobre la mayoría crece por días.

Tomemos como ejemplo una boda que ha tenido lugar hace unos días en una localidad de Andalucía. El concejal de turno, en este caso del partido de la camisa de Alcampo, ofició el evento vestido de cura y con una bufanda del Barcelona. Algunos pueden pensar que es un gesto gracioso, no hay que darle importancia, pero sí la tiene. La actitud del concejal ha sido un insulto para muchas personas, más de las que aparecen en televisión. ¿Por qué contar un chiste machista es cuestión de Estado y reírse de una Institución religiosa no? Cada vez oigo con más intensidad un murmullo colectivo que dice: –¿Por qué no se atreven a hacer lo mismo con Mahoma?

Reírse de los principios de un país sale gratis. Ya hasta se desprestigia el valor y el esfuerzo que supuso para padres y abuelos la etapa de la Transición. Ayer, viendo la película Es por tú bien, el perroflauta utilizó una expresión que sintetiza la demagogia barata y palabras vacías que se utiliza en la clase política: los egipcios, hace muchos siglos, esclavizaban y no por ello vamos a estar toda la vida recordándolo. Así se justifica quien quiere imponer la voluntad de la minoría sobre la mayoría, señalar, con todos los medios a su alcance, al que levante la voz. Esto señores no es la voz del pueblo, se llama totalitarismo, dictadura encubierta.

Cada ocasión exige un estilo diferente. Igual que para ir a una boda te sueles poner traje, y en la playa bañador y chanclas, cada empresa tiene su librillo. Un despacho de abogados grande suele exigir a sus empleados traje, al igual que una empresa de marketing suele conceder mayor libertad, a la hora de vestir, a sus trabajadores por no tener que atender de cara al público.

Donde mayor número de estilos se puede degustar es en la Administración Pública. Es la selva de la moda. La melena leonesa de hombre compite con las chanclas y el bañador, la mujer coqueta frente a la ropa estilo nazareno. La multitud de estilos se mezclan con infinidad de caracteres, desde la persona amable y resolutiva, pasando por la persona ignorante, la que le de da grima descolgar el teléfono, sin olvidar al funcionari@ que insulta solo por preguntar. La Administración Pública es el mejor campo de pruebas para cualquier departamento universitario.

Si hay algo que nunca falla, consejo de buen gerente, es ir lo más arreglado posible a las citas establecidas. Si vas con traje, y aprecias que la gente viste informal, siempre puedes quitarte la chaqueta y la corbata. A la inversa, si vas excesivamente informal y las personas van de etiqueta, serás el centro de atención.

¿Diferenciación? ¿Autenticidad? ¿Personalidad? No, ya está bien de decir tonterías. Es falta de respeto hacia un grupo, persona, institución o cargo. Si Barney Stinson viniera a visitar el Congreso de los Diputados y viera el panorama, subiría al estrado y gritaría una de sus frases célebres: –Ted, ponte traje.

Cada ocasión exige un estilo diferente

Summary
Ted, ponte traje
Article Name
Ted, ponte traje
Description
Cada ocasión exige un estilo diferente
Author

Ramón Calatayud

Me llamo Ramón Calatayud, soy consultor de estrategia y marketing. Disfruto escribiendo novelas, libros de empresa y contenido para blog. Trabajo como ejecutivo de puntos de venta en Jot Down. Bienvenido a mi MBA Personal: Marca Inteligente.

Entradas similares

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *