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Capítulo 39.- Micrófono Abierto: Luto en Sevilla

Micrófono Abierto: Luto en Sevilla

Fingí que dormía hasta que Andrea me despertó nerviosa a media tarde.

–Levanta, Fidel. Levanta. Ha pasado algo terrible. Han encontrado a Susan muerta por sobredosis en su apartamento de la playa. –Escuchar en una misma frase las palabras Susan y muerte provocó un bloqueo nervioso. No tuve que fingir, concedí plena libertad a las emociones escondidas–. El cuerpo, por voluntad de la familia, va camino de Sevilla. La discográfica ha comprado billetes de AVE para el último tren de la noche. –Andrea me abrazó con fuerza. Cada palabra pronunciada avivaba el fuego del infierno–. Uno nunca sabe cuándo verá por última vez a su ser más querido.

Cambié mi ropa llamativa por un traje negro de Hugo Boss. Andrea escogió un traje pantalón negro de tres piezas de la misma marca. El grupo, a excepción de Ignacio que no pudo esperar hasta las diez de la noche para viajar a Sevilla, fue trasladado a la estación de Atocha en un microbús. No hubo palabras. Destrozados, nos consolamos con un fuerte abrazo al juntarnos. A pesar de ser de noche, todos llevábamos gafas de sol.

La noticia corrió como la pólvora por internet con la aparición de un lazo negro en la web y en las redes sociales. Un breve tweet confirmó la noticia:

Susan duerme con las estrellas.

Gracias por iluminarnos en la oscuridad. Descansa en paz.

En la estación de Atocha nos encontramos con una muchedumbre que trató de animarnos con sus gritos de apoyo y jaleando el nombre de Susan sin cesar. La escena nos estremeció, nos dejó paralizados. Nunca te preparan para un momento así. Pasamos el cordón de seguridad del AVE con la cabeza agachada, sin detenernos a hablar con nadie. El público respetó el luto, no nos molestaron durante el trayecto.

Por televisión se anunció la llegada de Ignacio al tanatorio y el motivo de la muerte: sobredosis. La Policía Nacional, bajo el mando del inspector Agag, se hizo cargo de la investigación para eliminar otras hipótesis.

Los medios de comunicación trataron la noticia desde dos perspectivas muy diferentes: Susan como empresa y como grupo musical. La mayoría de los programas fueron directos al morbo, a subir la audiencia. Priorizó lo interesante sobre lo necesario e importante.

Salió a la luz pública la escapada de casa de sus padres. Un antiguo cliente confesó su trabajo como acompañante de lujo. Bastó media hora para que un par de comentaristas, sin tiempo material para contrastar la noticia, arruinara la imagen de ejemplo a seguir que con tanto esfuerzo se trabajó desde la discográfica. Un programa especial aportó el nombre de Vicent Palmer. Los comentaristas buscaban desesperadamente un lazo de unión entre ambos.

Los paparazzi ocupaban la primera línea tras el cordón de seguridad montado en la estación de Santa Justa. Un furgón de la Policía Nacional nos esperaba aparcada delante de una furgoneta negra con cristales tintados.

Los flashes se repetían por todos lados. La gente aplaudía exacerbada. –¡¡Susan!! ¡¡Susan!! ¡¡Escucha, amigo, Sevilla está contigo!! –El grupo, al igual que sucedió en la estación de Atocha, pasó el tramo de la estación hasta la furgoneta lo más rápidamente posible con la cabeza agachada.

La discográfica confirmó en la web una rueda de prensa sin preguntas a las tres de la madrugada.

Las muestras de cariño y dolor, por parte de los fans, continuaron en el tanatorio. Para mayor seguridad, ante la cantidad de público congregado, se cerró el recinto. Solo se permitía el acceso a los familiares más directos y a las personalidades que portaban la acreditación repartida previamente por la discográfica.

En la puerta principal se formó una reyerta cuando un reportero buscó opiniones de los allí reunidos, sobre la relación de Susan con la prostitución. Fue atacado y golpeado hasta que la Policía Nacional consiguió introducir al temerario dentro del furgón. Como una reacción en cadena, no fue el único incidente. Desde todos los rincones del planeta se incitaba, a través de las redes sociales, al boicot para defender la memoria de una estrella que ya solo brillaba en el cielo.

La madrugada del lunes al martes se convirtió en una auténtica caza de brujas en masa. Los cuerpos de seguridad de todo el mundo no daban abasto para proteger los estudios y editoriales que habían osado desprestigiar la memoria de Susan. El hombre que confesó haber mantenido relaciones sexuales a cambio de dinero apareció ahorcado por culpa de la presión mediática.

Desde la Delegación del Gobierno, vista la oleada de violencia incontrolada, se solicitó a la discográfica adelantar la declaración pública para pedir calma y honrar la memoria de Susan como se merecía.

Sevilla era invadida por furgonetas de televisión para retransmitir en directo el funeral. Cinco ardieron antes de media noche. Artistas internacionales anunciaban oficialmente su asistencia en sus canales de comunicación.

La empresa gestora del aeropuerto de San Pablo se vio obligada a tirar de empresas de trabajo temporal. La plantilla de trabajo al completo, a pleno rendimiento, era insuficiente para sobrevivir a una situación insólita en la ciudad en tan corto espacio de tiempo.

El jefazo trabajaba a contrarreloj. El comunicado oficial se haría frente a las puertas del tanatorio, se permitiría emitir en directo a las cadenas y editoriales allí presentes. La hora se mantuvo inamovible por mucho Jefe de Estado y politicucho oportunista que tratara de presionar. La fábrica del dinero vendía plástico a precio de oro.

Me sorprendió la ausencia de Lucía, la hermana de Susan. Ignacio lloraba junto con la madre. Al verme, se vino hacia mí hecho una furia. Me propinó un puñetazo que me dejó el ojo morado. La gente que estaba cerca nos separó. No me protegí, merecía el castigo.

–¡Tú la metiste en esta mierda! ¡Tú la has matado, maldito hijo de puta! ¡¡Tú y solo tú!! ¡¡Eres su asesino!! –Alex le tapó la boca. Ignacio trató de zafarse con uñas y dientes, pero Alex tenía más fuerza. Poco a poco, con la ayuda de Elton, consiguieron llevarlo a otra sal para calmarlo. La gente se acercó para animarme y repetirme que no tuviera en cuenta sus comentarios. Estaba en estado de shock.

Algo alertó a todos, algún suceso extraño se producía en el pasillo. Unos a otros se preguntaban qué sucedía. Nadie sabía contestar. Pronto llegaron los primeros rumores. Ignacio había decidido por su cuenta dar una rueda de prensa para acusarme públicamente de la muerte de Susan.

Describir mi estado de ánimo cuando escuché la noticia sería imposible para un mal poeta. Pensaba dónde localizar una pistola para meterme un tiro en la cabeza. Los familiares me lanzaron miradas acusadoras por el revuelo que se estaba formando. Andrea corrió a abrazarme. No me inmuté. Mi mente estaba en otro lugar.

El jefazo hizo acto de presencia pasada la una de la madrugada. Después de mostrarle sus respectos a la familia me llevó a un rincón.

–Hay un inspector de policía que quiere hacerte unas preguntas. No te pongas nervioso. Di que consumíais de vez en cuando. Si te pregunta qué estuviste haciendo anoche, recuerda la coartada. –Repetí las mismas palabras al inspector Agag.

Tenía que liberar la tensión acumulada de alga manera. Alex se presentó con una vía de escape. Nos encerramos en otra sala contigua con una guitarra acústica. Al amanecer, Estrella fugaz estaba lista para despedir a Susan. La discográfica se encargó de facilitarnos el material necesario para ensayar y evitar que cualquier curioso nos molestara.

Frente a las puertas del tanatorio, el jefazo ofreció la rueda de prensa a la hora estipulada. Comenzó disculpándose por el estado de Ignacio, estaba siendo sometido a una fuerte medicación por la muerte repentina de su amor.

No hizo mención alguna sobre el motivo real de la muerte. Centró el discurso en agradecer al Todopoderoso conceder la oportunidad de disfrutar del calor y la alegría que Susan transmitió a todo aquel que tuvo la suerte de conocerla. Gracias a la realidad virtual se repasó sus grandes momentos: Su primera campaña publicitaria para Victoria´s Secret, la visita a un colegio de la India, la presentación oficial de El sueño de Susan, el sorteo del primer Mercedes SSN, las entrevistas junto a piquito de oro, su fuerza animando a las masas en los estadios de Wembley y Madison Square Garden. Fotografías y vídeos facilitados por los fans, a través de las redes sociales, expresando sus respetos cerró la presentación.

Nada parecía suficiente para honrar a una mujer que traspasó las fronteras del mundo terrenal al espiritual. Siempre representará la libertad y la rebelión frente al orden establecido. Su sonrisa y sus ganas de vivir se palpaban en cada imagen proyectada en las pantallas gigantes instaladas por los alrededores del tanatorio.

El jefazo, antes de despedirse, confirmó el último Sueño de Susan de la historia en el Santiago Bernabéu para homenajear a la estrella fugaz que ilumina y orienta desde el cielo. Se estableció una fila 0 ilimitada, habilitada tras la finalización del discurso. Concluyó la rueda de prensa con la inmortalizada frase de Freddy Mercury: Show must go on.

Capítulo 40.- Micrófono Abierto: La Saeta

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Capítulo 39.- Micrófono Abierto: Luto en Sevilla
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Capítulo 39.- Micrófono Abierto: Luto en Sevilla
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La lucha de tres hombres por conquistar a una mujer convierte la creación de un grupo de música en el negocio más rentable y exitoso de la industria discográfica
Author

Ramón Calatayud

Me llamo Ramón Calatayud, soy consultor de estrategia y marketing. Disfruto escribiendo novelas, libros de empresa y contenido para blog. Trabajo como ejecutivo de puntos de venta en Jot Down. Bienvenido a mi MBA Personal: Marca Inteligente.

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