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¿Qué dice el rostro de Nelson Mandela?

¿Qué dice el rostro de Nelson Mandela?

Caso práctico de morfopsicología para descubrir fortalezas y debilidades de Nelson Mandela:

  • Su gran éxito fue su gran calidez humana, su zona emocional reserva muy dilatada y desarrollada. Su fuerza emocional era aún mayor en las distancias cortas donde su carisma era tal que resultaba difícil decir que no.
  • Presentaba actitud pausada, paso a paso, nada de aceleraciones ni precipitaciones. Su trabajo era similar al de una hormiga, ladrillo a ladrillo. Era un trabajador incansable.
  • Presentaba al mismo tiempo una gran capacidad para encerrarse en sus propios pensamiento para no perder la concentración y no distraerse, ni decaer, en momentos duros con todo aquello que le rodeaba. Esta cualidad fue esencial para los largos años que estuvo encerrado en prisión donde se mantuvo pasivo, inalterable, reflexivo y observador de todo lo que le rodeaba para aprender de su adversario.
  • Su fuerte zona emocional hizo que no mirase a sus adversarios con los ojos cargados de rabia, odio y venganza, sino con los ojos de la compasión y la unión.
  • Presenta innumerables rasgos propios de grandes líderes mundiales como por ejemplo su nariz de león. Era un gran agitador de masas. Era una persona expansiva, hacia mejor a los que le rodeaban, otro elemento esencial de su éxito.
  • Quizás no hubiera sido un gran líder dentro de una empresa o multinacional (donde la zona emocional queda desplazada por un perfil más frío o analítico), pero como político pocos podían superarle. Su discurso potente mezclaba pizca de idealismo con gotas de pragmatismo y emoción para vender esperanza mediante un discurso directo y sencillo que calaba y era entendido por cualquiera.
  • Sabía reconocer las necesidades de cada persona para mantenerlo contento y poder llevar a cabo las reformas necesarias. Durante los primeros años de su legislatura tuvo que enfrentarse y sufrir continuas críticas, las cuales, fueron llevadas gracias a ese ritmo pausado, propio de los mediadores o intermediarios y la gran capacidad de concentración y autocontrol en momentos difíciles para no dispersarse.
  • Fue una persona de hábitos y costumbres. Seguramente tenia su propia rutina que trataba de hacer cada día que la agenda oficial se lo permitía.
  • Sabía como enfrentarse a cualquier ataque personal o emocional. Pocas palabras mordaces le podían hacer perder su semblante pausado en público. Sabia manejar muy bien los tiempos.
  • Presentaba un pensamiento intuitivo, donde la razón predominaba a la emoción y los instintos. Su presencia calmada y pausada no quiere decir que no tuviera carácter. Lo tenía y utilizaba en momentos difíciles, no mediante gritos, fugas o pérdidas de control, sino mediante un gran control de los tonos de voz y las palabras.
  • Era una persona de ideas fijas. Sin embargo, no ocurría lo mismo a nivel de instintos y emociones, estaban dilatadas y abiertas al contacto, aportando mayor cercanía.
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¿Qué dice el rostro de Nelson Mandela?
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Caso práctico de morfopsicología para descubrir fortalezas y debilidades de Nelson Mandela
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Ramón Calatayud

Me llamo Ramón Calatayud, soy consultor de estrategia. Disfruto escribiendo novelas, libros de empresa y contenido para blog. Trabajo como ejecutivo de cuentas en la revista Jot Down. Bienvenido a mi MBA Personal: Marca Inteligente.

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